Actualmente Mindfulness representa una verdadera
revolución en el ámbito científico. Numerosas investigaciones muestran la
eficacia y utilidad del mindfulness en múltiples enfermedades médicas (e.g.,
cáncer, psoriasis, fibromialgia, hipertensión, asma, infarto de miocardio,
SIDA), en diferentes trastornos psicológicos (e.g., ansiedad, depresión,
trastornos de la personalidad, psicosis, trastorno obsesivo compulsivo, TDAH),
para la reducción del estrés crónico (laboral, familiar, docente), para la
mejora de la calidad de vida, el incremento del bienestar general y de la
satisfacción vital. Por ello, mindfulness ha captado la atención de la
psicología y otras disciplinas científicas, como las neurociencias y la
psiconeuroinmunología, las cuales están abordando las múltiples aplicaciones y
efectos del mindfulness desde un punto de vista riguroso y científico.
Cabe destacar que aunque el mindfulness comenzó a
utilizarse en el contexto clínico (enfermedades médicas y trastornos
psicológicos), lo cierto es que actualmente también se emplea de forma exitosa
en otros ámbitos no clínicos (e.g., familiar, deportivo, empresarial,
penitenciario) con resultados satisfactorios entre los que destaca el contexto
educativo. Mindfulness ha demostrado su eficacia con los profesores (e.g.,
reduciendo el estrés docente, las bajas por enfermedad médica, la depresión, la
ansiedad, el burnout) y con los alumnos (e.g., aumentando el rendimiento
académico, mejorando el autoconcepto y las relaciones interpersonales,
reduciendo la agresividad y la violencia). Este trabajo aborda exclusivamente
las aplicaciones del mindfulness en el contexto educativo.
Beneficios de la
práctica de Mindfulness en el contexto educativo
Haciendo referencia al trabajo publicado por Alianza de civilizaciones, políticas
migratorias y educación. Edita: Aconcagua Libros (Sevilla, 2014) podemos destacar los siguientes beneficios respaldados por diversos estudios observacionales
1. Efectos de la
meditación sobre determinadas habilidades cognitivas y el rendimiento
académico.
Diferentes aspectos del funcionamiento cognitivo son
centrales para conseguir una ejecución académica satisfactoria. Destacan las
habilidades de concentrar la atención sobre tareas específicas y procesar la
información rápida y eficientemente. Las investigaciones sobre concentración y
diferentes formas de meditación mindfulness respalda la mejora de sendas
habilidades en contextos académicos. A su vez, las investigaciones sugieren que
la meditación tiene un impacto directo sobre el rendimiento académico. De forma
precisa, existen evidencias científicas de los siguientes efectos en relación a
las habilidades cognitivas y el rendimiento académico:
a) Mindfulness mejora las habilidades atencionales,
incrementa la habilidad de mantener la atención y de orientar la atención (Jha
et al., 2007; Lazar, Kerr, Wasserman y Gray, 2005) y se emplea exitosamente en
personas diagnosticadas con autismo y con el Trastorno por Déficit de Atención
e Hiperactividad o TDAH (Zylowska, Ackerman, Yang et al., 2008);
b) Mindfulness incrementa la habilidad cognitiva de
procesar la información de forma rápida, con precisión y exactitud (Toga, 2012;
Slagter et al., 2007); y
c) Mindfulness mejora el rendimiento académico (Cranson
et al., 1991; Sugiura, 2004).
2. Efectos de la
meditación sobre la salud mental y el bienestar psicológico.
Numerosos estudios han demostrado que mindfulness
puede ser utilizado con éxito para reducir multitud de síntomas negativos
físicos y psicológicos (incluyendo el estrés, la ansiedad y la depresión) así
como para mejorar el bienestar general de las personas (Baer, 2003; Brown et
al., 2007). Tanto los profesores como los alumnos pueden padecer multitud de
problemas de tipo físico y psicológico. Actualmente, existen evidencias de que:
a) Mindfulness reduce los niveles de estrés, ansiedad y
depresión, tanto en profesores como en alumnos (Jain et al., 2007; Shapiro,
Brown y Biegel, 2007)
b) Mindfulness mejora la regulación emocional y cultiva
estados psicológicos positivos (Broderick, 2005; Ditto, Eclache y Goldman,
2006; Jain et al., 2007).
3. Efectos de la
meditación sobre el desarrollo integral y holístico de la persona.
Actualmente, se está valorando considerablemente el
tener en cuenta el desarrollo integral de la persona en el contexto educativo.
Hasta hace relativamente poco tiempo, el currículum se centraba exclusivamente
en el desarrollo de ciertas habilidades tradicionales tales como el razonamiento
o el análisis cuantitativo (Zajonc, 2006).
Sin embargo, los educadores cada vez prestan más
atención al desarrollo de otras capacidades, como el equilibrio emocional,
otras formas de inteligencia o las habilidades interpersonales (Goleman, 1995,
2006). Lief (2007) refiere que una educación equilibrada cultiva habilidades
más allá de lo verbal y lo conceptual para abordar cuestiones que atañen al
corazón, al carácter, la creatividad, el autoconocimiento, la concentración, la
flexibilidad mental y la apertura. Tradicionalmente las practicas meditativas
se centran en el cultivo de ciertas habilidades cognitivas (especialmente la
atención y concentración), la creatividad, las relaciones sociales positivas,
la compasión hacia uno mismo y los demás y la empatía (Walsh y Shapiro, 2006).
En el contexto educativo, diversas investigaciones han
mostrado los siguientes efectos:
a)
Mindfulness
contribuye al desarrollo de la creatividad (Cowger y Torrance, 1982; Langer,
2006)
b)
mejora el desarrollo
de las habilidades necearías para las relaciones interpersonales (Carson,
Carson y Baucam, 2004; Goleman, 2006)
c)
incrementa las
respuestas de empatía (Shapiro, Schwartz y Bonner, 1998; Saphiro et al., 2007);
y d) ayuda a cultivar la autocompasión (Shapiro et al., 2007; Leary , Tate,
Adams, y Hancock, 2007).
Destacamos los siguientes hallazgos en diversas
investigaciones realizadas en España con el programa de Mindfulness aplicado a
los docentes y estudiantes.
Efectos en el
profesorado
Franco, Mañas y Justo (2009) hallaron reducciones en
los niveles de estrés, ansiedad y depresión en una muestra de profesores de
educación especial. Franco (2010) obtuvo efectos beneficiosos reduciendo los
niveles de burnout y aumentando los de resiliencia en docentes de ESO. Franco,
Mañas, Cangas, Moreno y Gallego (2010) mostraron reducciones de los niveles de
malestar psicológico, en las dimensiones de somatización, obsesión-compulsión,
sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ansiedad fóbica,
ideación paranoide y psicoticismo.
De la Fuente, Salvador y Franco (2010) constataron
mejoras en los niveles de autoestima e inteligencia emocional percibida en una
muestra de docentes de educación infantil, primaria y secundaria. Mañas, Franco
y Justo (2011) confirmaron reducciones en los niveles de estrés docente, y en
las dimensiones de presiones, desmotivación y mal afrontamiento, así como en el
número de días de baja laboral por enfermedad en profesores.
Efectos en el
alumnado
Franco (2009c) halló reducciones en los niveles de
percepción del estrés en estudiantes de primer curso de magisterio de educación
primaria. Franco (2009a) obtuvo efectos beneficiosos sobre los niveles de
creatividad verbal en una muestra de estudiantes de Bachillerato. Franco y
Navas (2009) verificaron efectos favorables en los valores en una muestra de
estudiantes universitarios. De la Fuente, Franco y Mañas (2010) constataron
reducciones en los niveles de cansancio emocional y burnout, y mejoras en los
niveles de engagement académico en estudiantes universitarios.
De la Fuente, Franco y Salvador (2010) encontraron
efectos beneficiosos sobre los niveles de alexitimia y las habilidades sociales
en estudiantes universitarios. Franco, Soriano y Justo (2010) hallaron mejoras
significativas en el autoconcepto y el rendimiento académico en estudiantes
inmigrantes sudamericanos residentes en España. Franco, De la Fuente y Salvador
(2011) publicaron efectos positivos en las medidas de crecimiento y
autorrealización personal en alumnos de primer y segundo curso de Bachillerato.
Franco, Molina, Salvador y De la Fuente (2011) confirmaron la modificación de
ciertas variables de personalidad (impulsividad, evitación experiencial,
evitación social, ansiedad social, tensión y fatiga) en una muestra
universitaria. Mañas, Franco, Cangas y Gallego (2011) mostraron incrementos en
el rendimiento académico, mejoras en el autoconcepto y reducciones de la
ansiedad en estudiantes de Bachillerato. Por último, López, Navas, Franco y
Mañas (2012) obtuvieron reducciones de los niveles de actitud prejuiciosa y de
discriminación hacia las personas marroquíes en una muestra de estudiantes de
4º de ESO.
Comentarios
Publicar un comentario